El riesgo biomecánico en empresas no debería empezar a gestionarse cuando aparece una incapacidad. Para un responsable HSE, el punto de intervención está antes: en la exposición física que se repite durante la jornada, en las señales musculoesqueléticas que todavía no llegan a un registro formal y en las tareas que acumulan demanda sobre espalda, hombros y miembros inferiores.
Además, la investigación científica muestra que los trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo pueden generar costos mucho antes de convertirse en una ausencia prolongada. Consultas médicas, restricciones laborales, cambios de tarea, pérdida de tiempo productivo y entrenamiento de reemplazos pueden formar parte del impacto. Por eso, para HSE, observar solamente las incapacidades significa mirar el problema cuando una parte de la exposición ya ocurrió.
En una frase: ¿qué debería entender HSE?
El indicador de enfermedad o incapacidad muestra una consecuencia; la evaluación de la exposición física permite actuar antes. En consecuencia, una gestión madura conecta tres elementos: exposición física, respuesta musculoesquelética e impacto operacional.
¿Qué significa hablar de riesgo biomecánico en empresas?
En el lenguaje de SST y HSE, el riesgo biomecánico en empresas se relaciona con exposiciones físicas derivadas de la forma en que se ejecuta el trabajo: aplicación de fuerza, manipulación manual de cargas, posturas sostenidas o no neutrales, movimientos repetitivos y otras demandas físicas.
Asimismo, el National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH) explica que los trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo pueden estar asociados con factores como fuerza sostenida, vibración, movimientos repetitivos y posturas incómodas. Por tanto, analizar una tarea exige mirar más allá del peso de un objeto.
De hecho, la demanda física también depende de cuántas veces se ejecuta la tarea, la postura adoptada, la distancia de manipulación, la duración, el ritmo de trabajo, la recuperación disponible y la región corporal involucrada.
Por eso, hablar de carga acumulada no significa sumar kilogramos y asumir que múltiples levantamientos equivalen biomecánicamente a un único levantamiento de gran peso. Significa reconocer que el organismo responde a una secuencia de demandas que se repiten a lo largo de jornadas, semanas y años de trabajo.
Punnett: el costo puede empezar antes de que el caso sea visible
Uno de los estudios más útiles para entender esta brecha es “The Costs of Work-Related Musculoskeletal Disorders in Automotive Manufacturing”, de Laura Punnett.
La investigación utilizó información recopilada en cinco plantas de manufactura automotriz y combinó registros médicos de planta, reclamaciones de compensación laboral, entrevistas y evaluaciones físicas.
En una de las plantas estudiadas, los registros del departamento médico habían identificado solo 17 % de los trabajadores con dolor de hombro y 22 % de quienes presentaban dolor de espalda que cumplían los criterios definidos por la investigación.
Así, el hallazgo plantea una pregunta especialmente relevante para HSE: ¿qué parte de la exposición todavía no aparece en nuestros indicadores?
Además, Punnett documentó costos relacionados con atención médica, tiempo perdido, restricciones laborales, cambios de puesto y entrenamiento de trabajadores que debían cubrir otras funciones.
En otras cuatro plantas analizadas, los costos anuales vinculados con visitas médicas internas por trastornos musculoesqueléticos fueron casi tan altos como los derivados de reclamaciones de compensación laboral.
Las cifras monetarias corresponden al contexto económico de las décadas de 1980 y 1990. Por esa razón, no sería correcto trasladarlas directamente a una operación actual. Sin embargo, la estructura del costo sigue siendo relevante: la incapacidad o la reclamación pueden representar solamente la parte visible de un impacto que ya existe dentro del proceso.
Riesgo biomecánico en empresas: qué muestra la investigación para HSE
Cuando se observan los estudios en conjunto, la conversación deja de limitarse a “lesión sí” o “lesión no”. En cambio, empieza a analizar qué ocurre entre la exposición y el resultado final.
| Estudio | Qué evaluó | Hallazgo relevante | Lectura para HSE |
|---|---|---|---|
| Punnett | Trastornos musculoesqueléticos y costos en cinco plantas automotrices | Encontró casos no reflejados en registros médicos y costos adicionales asociados al proceso | El impacto puede empezar antes de que el caso aparezca en el indicador formal |
| Iranzo et al. (2022) | Exoesqueleto lumbar pasivo durante manipulación manual en laboratorio | Reportó reducciones significativas de actividad muscular en los músculos monitorizados | Una intervención física puede evaluarse mediante variables biomecánicas objetivas |
| Tian et al. (2024) | Revisión sistemática de exoesqueletos ocupacionales de hombro | Analizó diseño, asistencia, control y evaluación de dispositivos para uso industrial | La selección debe responder a la región corporal y al movimiento real de la tarea |
| Dass et al. (2026) | Revisión de exoesqueletos pasivos de miembros inferiores | Encontró reducciones de carga y actividad muscular en distintos dispositivos evaluados | Las tareas con permanencia prolongada de pie también pueden abordarse tecnológicamente |
| van Laar et al. (2026) | Facilitadores y barreras para la adopción de exoesqueletos ocupacionales | Identificó 70 facilitadores y 67 barreras en 28 estudios | La adopción depende del usuario, la tarea, el dispositivo y la organización |
Antes del costo está la exposición física
Para entender el riesgo biomecánico en empresas, HSE necesita mirar cómo se ejecuta el trabajo y no solamente cuántos eventos terminaron en una incapacidad.
NIOSH identifica entre los factores físicos relevantes la fuerza, la repetición, las posturas incómodas, el trabajo sobre cabeza, el transporte de cargas y la vibración. Además, varios factores pueden coexistir dentro de una misma tarea.
Consulte los factores de riesgo ergonómico descritos por NIOSH
| Tarea o exposición | Qué debería analizar HSE | Señales que pueden aparecer |
|---|---|---|
| Manipulación manual de cargas | Peso, frecuencia, altura, alcance, asimetría, desplazamiento y recuperación | Fatiga, molestia, dificultad para sostener la tarea o restricciones |
| Trabajo con brazos elevados | Ángulo del hombro, duración, repetición, herramienta y fuerza aplicada | Fatiga localizada, incomodidad y menor tolerancia a la tarea |
| Flexión o postura sostenida de tronco | Ángulo, duración, frecuencia de retorno y demanda de fuerza | Fatiga lumbar y mayor necesidad de recuperación |
| Permanencia prolongada de pie | Tiempo, movilidad disponible, postura, superficie y pausas | Fatiga e incomodidad en miembros inferiores |
En consecuencia, la gestión puede pasar de reaccionar ante el caso a identificar dónde existe una demanda física significativa y dónde tiene sentido evaluar una intervención.
Iranzo et al. (2022): ¿qué cambia cuando se asiste la región lumbar?
Iranzo y colaboradores evaluaron un exoesqueleto lumbar pasivo durante tareas de manipulación manual de materiales en condiciones de laboratorio.
Ocho participantes fueron monitorizados mediante electromiografía y captura de movimiento mientras realizaban tareas con y sin el dispositivo. Además, los investigadores evaluaron músculos asociados con la ejecución de la tarea.
Los resultados mostraron reducciones significativas de actividad muscular de 8 % en erectores espinales, 14 % en semitendinosos, 5 % en glúteos y 10,2 % en cuádriceps bajo las condiciones estudiadas.
Asimismo, el estudio reportó cambios en parámetros relacionados con fatiga y movimiento. Para HSE, el valor de esta investigación está en demostrar que una intervención de asistencia física puede medirse objetivamente.
No obstante, esos porcentajes corresponden al dispositivo, los participantes, la tarea y el protocolo evaluados. Por tanto, sirven como evidencia del efecto observado en ese estudio, no como una cifra que deba trasladarse automáticamente a cualquier operación.
Consulte el estudio completo de Iranzo et al. en PubMed Central
Exoesqueletos de hombro: una evidencia cada vez más específica
Tian y colaboradores publicaron en 2024 una revisión sistemática sobre exoesqueletos ocupacionales de hombro para aplicaciones industriales.
La revisión analizó 75 publicaciones relacionadas con 41 exoesqueletos y estudió aspectos de diseño mecánico, actuadores, control y métodos de evaluación.
Además, la literatura revisada se concentra especialmente en actividades que incluyen posturas incómodas o prolongadas de los brazos y trabajos por encima de la cabeza.
Por eso, para HSE, la conclusión más útil no es buscar un único porcentaje de reducción aplicable a todos los casos. La conclusión es que la región corporal, el movimiento y la tarea deben guiar la selección del dispositivo.
Consulte la revisión sistemática de exoesqueletos ocupacionales de hombro
Miembros inferiores: ¿qué muestran los estudios sobre “chairless chairs”?
En 2026, Dass y colaboradores publicaron una revisión sistemática sobre exoesqueletos pasivos de miembros inferiores, incluidos dispositivos conocidos como chairless chairs.
La búsqueda identificó 87 estudios y finalmente incluyó 17 publicaciones que cumplían los criterios definidos por los autores.
Entre los dispositivos comerciales revisados, NOONEE reportó una reducción de hasta 64 % en la carga de miembros inferiores, mientras LegX reportó una reducción de 56 % en actividad muscular en los estudios citados por la revisión.
Además, algunos prototipos experimentales mostraron reducciones superiores bajo sus propias condiciones de evaluación. La revisión también identificó beneficios relacionados con incomodidad percibida, usabilidad y presión de contacto.
En consecuencia, para tareas con permanencia prolongada de pie o posturas estáticas, esta línea de investigación ofrece criterios concretos para evaluar tecnologías de asistencia.
Consulte la revisión sobre exoesqueletos pasivos de miembros inferiores
Facilitadores y barreras: una lectura especialmente útil para HSE
La revisión sistemática de van Laar et al. (2026) aporta una perspectiva distinta. En lugar de concentrarse solamente en variables biomecánicas, estudia qué facilita o dificulta la adopción de exoesqueletos ocupacionales.
Después de analizar 28 estudios, los autores identificaron 70 facilitadores y 67 barreras. Además, encontraron que los factores se distribuían entre el dispositivo, la persona, la tarea, la empresa y la actitud frente a la tecnología.
| Dominio | Facilitadores | Barreras | Pregunta útil para HSE |
|---|---|---|---|
| Persona / usuario | 28,1 % | 24,5 % | ¿Cómo percibe el trabajador la asistencia, comodidad y facilidad de uso? |
| Trabajo / tarea | 26,6 % | 20,0 % | ¿El dispositivo corresponde al movimiento que realmente se ejecuta? |
| Dispositivo | 20,3 % | 36,4 % | ¿Su diseño, ajuste y movilidad son compatibles con el trabajo? |
| Empresa / gestión | 18,8 % | 14,5 % | ¿Existe acompañamiento, tiempo de familiarización y seguimiento? |
| Actitud | 6,3 % | 4,5 % | ¿El usuario entiende qué busca la intervención y qué se va a medir? |
La lectura es especialmente útil porque muestra que la aceptación no depende únicamente del equipo. De hecho, las estrategias centradas en el usuario, como capacitación y familiarización práctica, aparecen como elementos importantes para la adopción.
Consulte la revisión de facilitadores y barreras en PubMed
Asimismo, Steinhilber y colaboradores formularon 20 recomendaciones y cuatro declaraciones clave para el uso de exoesqueletos en contextos ocupacionales, incluyendo implementación y evaluación de riesgos.
Consulte las recomendaciones de Steinhilber et al. en PubMed
Cómo abordar el riesgo biomecánico en empresas desde la evidencia
Si se observa la investigación en conjunto, aparece una secuencia clara para HSE.
- Identificar la exposición. Primero, determine qué tarea concentra fuerza, repetición, postura sostenida o demanda física prolongada.
- Definir la región corporal. Después, identifique si la demanda se concentra principalmente en región lumbar, hombros, miembros inferiores u otra zona.
- Analizar la tarea real. Además, observe frecuencia, duración, ritmo, desplazamiento, recuperación y condiciones del puesto.
- Seleccionar la intervención. A partir de ahí, compare alternativas de rediseño, ayudas mecánicas, organización del trabajo y tecnologías de asistencia.
- Medir el cambio. Finalmente, defina variables que permitan comparar la condición antes y después de la intervención.
Por tanto, la pregunta no tiene que ser “¿necesitamos un exoesqueleto?”. Una pregunta más útil es: ¿en qué tareas existe una demanda musculoesquelética relevante, qué región corporal queremos asistir y cómo vamos a comprobar el cambio?
¿Dónde entran los exoesqueletos industriales?
Los exoesqueletos industriales amplían las alternativas disponibles para abordar el riesgo biomecánico en empresas cuando existe una tarea físicamente exigente que puede beneficiarse de asistencia.
Sin embargo, la selección empieza por la exposición y no por el dispositivo. Cuando la evaluación identifica demanda sobre la región lumbar, por ejemplo, pueden compararse tecnologías con principios de asistencia distintos.
Entre las alternativas disponibles en RQC Solutions se encuentra un exoesqueleto textil de soporte lumbar y un exoesqueleto lumbar industrial pasivo.
En ambos casos, el criterio debe partir de la tarea, la región corporal, el patrón de movimiento y las condiciones de operación. Así, la tecnología se incorpora dentro de una decisión ergonómica sustentada y medible.
En RQC Solutions acompañamos a responsables HSE, HSEQ y SST en la evaluación de tecnologías aplicadas a seguridad industrial. Nuestro punto de partida es comprender el trabajo real para ayudar a seleccionar una solución coherente con la exposición identificada.
Preguntas frecuentes sobre riesgo biomecánico en empresas
¿Qué es el riesgo biomecánico en empresas?
El riesgo biomecánico en empresas está relacionado con demandas físicas del trabajo como fuerza, manipulación manual de cargas, repetición, posturas sostenidas o incómodas y otras exigencias asociadas al movimiento. Su análisis busca comprender cómo interactúan la tarea, la persona y el entorno.
¿Por qué el costo musculoesquelético puede empezar antes de una incapacidad?
Porque antes de una incapacidad pueden existir molestias, consultas médicas, restricciones, cambios de tarea, ausentismo o necesidades de reemplazo. Además, la investigación de Punnett mostró que una parte importante de los trabajadores con síntomas relevantes no aparecía en los registros médicos utilizados por la planta.
¿Qué relación existe entre riesgo biomecánico y trastornos musculoesqueléticos?
La literatura relaciona distintos trastornos musculoesqueléticos laborales con exposiciones físicas como fuerza, repetición, levantamiento, vibración y posturas exigentes. Por eso, la evaluación ergonómica busca identificar y priorizar esas exposiciones.
¿Qué evidencia científica existe sobre exoesqueletos industriales?
Existen estudios experimentales y revisiones sistemáticas sobre región lumbar, hombros y miembros inferiores. Entre los resultados publicados se encuentran reducciones de actividad muscular, carga física y fatiga bajo condiciones específicas de evaluación.
¿Cómo debería empezar HSE a evaluar un exoesqueleto?
Primero, analice la tarea. Después, identifique la región corporal expuesta, el movimiento, la frecuencia, la duración y la demanda física. Finalmente, seleccione una tecnología compatible y defina cómo medirá el cambio en condiciones representativas de la operación.
Riesgo biomecánico en empresas: la oportunidad está en intervenir antes
El riesgo biomecánico en empresas merece una lectura más amplia que el conteo de incapacidades. La evidencia muestra que síntomas, restricciones y costos pueden aparecer antes de que el caso sea visible en los indicadores formales.
Por eso, para HSE existe una oportunidad concreta: observar la exposición, priorizar las tareas físicamente exigentes y evaluar intervenciones con criterios medibles.
Además, los exoesqueletos ocupacionales amplían las herramientas disponibles porque permiten asistir regiones corporales específicas y porque su efecto puede estudiarse sobre tareas definidas.
Gestionar antes significa contar con más información para decidir, más capacidad para proteger y una operación mejor preparada.
Fuentes científicas consultadas
- Punnett, L. The Costs of Work-Related Musculoskeletal Disorders in Automotive Manufacturing. CDC Stacks
- Iranzo, S. et al. (2022). Assessment of a Passive Lumbar Exoskeleton in Material Manual Handling Tasks under Laboratory Conditions. PubMed Central
- Tian, J. et al. (2024). A Systematic Review of Occupational Shoulder Exoskeletons for Industrial Use: Mechanism Design, Actuators, Control, and Evaluation Aspects. MDPI
- Dass, E. C. W. et al. (2026). Passive lower-limb exoskeletons in industry: A review of “Chairless Chairs” for reducing fatigue and musculoskeletal strain. ResearchGate
- van Laar, D. M. et al. (2026). Occupational Exoskeletons as a Technological Solution for Musculoskeletal Disorders: A Systematic Review of Barriers and Facilitators for Sustainable Workplace Integration. PubMed
- Steinhilber, B. et al. (2020). The use of exoskeletons in the occupational context for primary, secondary, and tertiary prevention of work-related musculoskeletal complaints. PubMed
- National Institute for Occupational Safety and Health. Ergonomics and Work-Related Musculoskeletal Disorders. CDC / NIOSH