Las PFAS en espumas AFFF ya son un tema que los responsables de emergencias en Colombia necesitan revisar con criterio técnico.
Si en su organización todavía hay AFFF almacenada en vehículos, tanques, tráileres o sistemas fijos, la primera pregunta no debería ser qué espuma comprar para reemplazarla.
La primera pregunta debería ser otra:
¿Sabemos exactamente qué producto tenemos, dónde se ha utilizado y qué implica cambiarlo?
Colombia ya cuenta con documentación específica del Ministerio de Ambiente para orientar la transición de espumas que pueden contener contaminantes orgánicos persistentes fluorados. La guía aborda inventarios, sustitución, compatibilidad, limpieza y puesta nuevamente en servicio.
Consulte la guía oficial de MinAmbiente sobre transición a productos libres de COP fluorados.
¿Qué son las PFAS en espumas AFFF?
PFAS es el término utilizado para una familia amplia de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas.
Dentro de esa familia aparecen sustancias como PFOS, PFOA y PFHxS.
Esto es importante porque PFAS, PFOS y PFOA no significan lo mismo. PFAS es la familia; PFOS, PFOA y PFHxS son sustancias específicas dentro de ella.
El Convenio de Estocolmo incluye actualmente al PFOA y al PFHxS, junto con sus sales y compuestos relacionados, en su Anexo A. El PFOS está incluido en el Anexo B bajo las condiciones establecidas por el Convenio.
Puede revisar directamente la información oficial del Convenio de Estocolmo sobre PFAS.
Para un Ingeniero de Emergencias, la consecuencia práctica es clara: encontrar la palabra AFFF en una etiqueta no reemplaza la revisión de la ficha técnica, la ficha de datos de seguridad, la referencia, el fabricante y la información disponible sobre su composición.
Si su organización está evaluando este cambio, consulte nuestra guía sobre PFAS en espumas AFFF y transición a F3
PFAS en espumas AFFF: ¿qué está pasando en Colombia?
Colombia aprobó el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes mediante la Ley 1196 de 2008.
Puede consultar el texto en el Gestor Normativo oficial de Función Pública — Ley 1196 de 2008.
El Ministerio de Ambiente también publica una sección específica sobre COP de uso industrial. Allí reconoce que determinados COP han estado presentes, entre otras aplicaciones, en algunas espumas para control de incendios y reúne documentación para orientar su sustitución progresiva.
Eso permite decir algo importante sin caer en mensajes alarmistas:
Colombia ya está trabajando técnicamente en la transición de determinadas sustancias fluoradas presentes en espumas contra incendios.
Lo que no recomendamos decir es:
“Todas las espumas AFFF están prohibidas en Colombia.”
Esa frase es demasiado amplia.
La decisión correcta empieza identificando la espuma existente y verificando qué sustancias contiene y qué disposiciones aplican.
1. Identifique qué espuma tiene realmente
Antes de hablar de F3, haga inventario.
Revise como mínimo:
- fabricante y referencia;
- tipo de concentrado;
- concentración de uso;
- ficha técnica;
- ficha de datos de seguridad;
- lote o fecha cuando esté disponible;
- volumen almacenado;
- vehículos y sistemas donde se encuentra;
- equipos por los que esa espuma ha circulado.
Esto parece básico, pero es determinante.
Una estación, una planta industrial o un cuerpo de bomberos puede haber incorporado distintas referencias durante varios años. Si no existe trazabilidad, asumir que todo el inventario es químicamente igual puede llevar a decisiones incorrectas.
El Ministerio de Ambiente ha venido recopilando información nacional sobre existencias y sistemas. En una hoja de ruta presentada oficialmente se reportaron datos de 24 organizaciones, 668.202 galones de concentrados y 189 reportes de instalaciones o sistemas.
Eso muestra que el problema ya se está llevando a inventarios concretos, no únicamente a discusiones ambientales.
¿Está evaluando la transición de AFFF a F3?
Revise su inventario, riesgo protegido y compatibilidad del sistema antes de definir el reemplazo.
En RQC Solutions podemos acompañarle en la evaluación técnica.
2. Revise dónde estuvieron las PFAS en espumas AFFF
Cambiar el concentrado no significa automáticamente que el sistema esté listo.
Si una espuma que contiene COP fluorados estuvo en contacto con tanques, tuberías, bombas, proporcionadores o vehículos, esos componentes también forman parte de la transición.
La guía oficial del Ministerio señala que el proceso debe considerar la limpieza de los equipos y advierte que esa limpieza puede generar cantidades importantes de residuos que requieren gestión adecuada mediante gestores autorizados.
Esto cambia la forma de plantear el proyecto.
No se trata solo de retirar una espuma. Hay que revisar el sistema que estuvo en contacto con ella.
3. ¿La nueva espuma funcionará con el sistema existente?
Esta suele ser la pregunta que más preocupa al responsable de emergencias.
Y tiene sentido.
Dos concentrados pueden trabajar nominalmente al 3 % y aun así presentar diferencias relevantes en viscosidad, comportamiento hidráulico, proporcionamiento y generación de espuma.
Antes de definir una sustitución deberían revisarse variables como:
- porcentaje de proporcionamiento;
- viscosidad;
- rango de caudal;
- presión disponible;
- proporcionadores;
- eductores;
- bombas;
- monitores;
- boquillas;
- cámaras de espuma;
- otros dispositivos de aplicación instalados.
La guía de MinAmbiente pide que las especificaciones de compra incluyan, entre otros aspectos, pruebas de desempeño, requisitos de almacenamiento y compatibilidad del sistema de dosificación. También señala que debe comprobarse que la solución adquirida mantenga un nivel adecuado de protección.
Por eso:
“Es una espuma al 3 %” no es evidencia suficiente para afirmar que será un reemplazo directo.
Hay que comprobarlo.
4. Empiece por el combustible, no por la espuma
La espuma debe responder al riesgo.
No al revés.
El análisis debería seguir una secuencia sencilla:
combustible → escenario de incendio → sistema de aplicación → desempeño requerido → concentrado seleccionado.
No es igual trabajar sobre gasolina, diésel o combustible de aviación que hacerlo sobre etanol, acetona u otros líquidos miscibles en agua.
Por eso una ficha técnica debe leerse más allá del nombre comercial.
Hay que preguntar:
¿Con qué combustible fue probado el producto?
¿Con qué concentración?
¿Qué desempeño obtuvo?
¿La prueba representa razonablemente nuestro riesgo?
Esa conversación es mucho más útil para el equipo de emergencias que empezar comparando únicamente precios por galón.
5. ¿Hay que cambiar los equipos al pasar de AFFF a F3?
La respuesta técnica es:
depende de la espuma seleccionada y del sistema instalado.
Existen formulaciones F3 diseñadas para facilitar la transición con equipos existentes. Pero esa característica debe demostrarse para la referencia específica y después validarse frente al proporcionador, los caudales, las presiones y los dispositivos reales de la instalación.
Ese es justamente el tipo de revisión que evita dos extremos: cambiar equipos que todavía pueden utilizarse o conservar equipos que no proporcionan adecuadamente la nueva espuma.
Si su organización está evaluando este cambio, consulte nuestra guía sobre PFAS en espumas AFFF y transición a F3
6. ¿Cómo sabemos que la transición quedó bien hecha?
Una transición no termina cuando se llena nuevamente el tanque.
Termina cuando existe evidencia suficiente para devolver el sistema a operación.
Dependiendo de la instalación, esa validación puede incluir:
- comprobación del porcentaje de proporcionamiento;
- caudal y presión;
- funcionamiento de dispositivos;
- generación y calidad de espuma;
- limpieza del sistema;
- gestión de residuos;
- actualización de procedimientos;
- registro de la nueva referencia instalada.
La orientación de MinAmbiente incluye expresamente pruebas de desempeño, compatibilidad y limpieza dentro del proceso de transición.
Para un responsable de emergencias, ese punto es esencial:
cambiar el producto no puede significar perder capacidad de respuesta mientras se hace el cambio.
La transición ya se está discutiendo con sectores operativos en Colombia
Esto tampoco es una conversación limitada a documentos.
El Ministerio de Ambiente realizó un seminario técnico dedicado al tema. Entre los participantes del panel colombiano estuvieron representantes de Aerocivil, Ecopetrol, Airplan y ANRACI, hablando sobre los retos y avances de la transición a espumas libres de COP en los sectores aeronáutico y de hidrocarburos.
El programa también incluyó contenidos sobre descontaminación de sistemas móviles y transición en sistemas fijos y vehículos de extinción.
Puede consultar las memorias oficiales del seminario de MinAmbiente sobre PFAS y transición de espumas.
Ese contexto deja una tarea concreta para cualquier organización que todavía utilice AFFF:
conocer el inventario actual antes de que la transición se convierta en una compra urgente.
¿Por dónde empezar?
Empiece con tres datos:
qué espuma tiene, cuánto tiene y dónde se ha utilizado.
Con esa información ya puede comenzar una evaluación seria sobre composición, riesgo protegido, equipos instalados y posibles alternativas F3.
En RQC Solutions acompañamos este proceso desde el criterio técnico: revisión del riesgo, combustible, concentrado existente, sistema de aplicación y compatibilidad de la alternativa seleccionada.
La transición de PFAS en espumas AFFF hacia nuevas tecnologías no debería reducirse a cambiar una caneca por otra.
La pregunta que realmente importa es otra:
cuando termine la transición, ¿su sistema seguirá respondiendo como necesita la operación?
Ese es el criterio que vale la pena comprobar.
¿Está evaluando la transición de AFFF a F3?
Revise su inventario, riesgo protegido y compatibilidad del sistema antes de definir el reemplazo.
En RQC Solutions podemos acompañarle en la evaluación técnica.